|
Efectos
psicológicos de los colores
Los colores están asociados con estados de ánimo o emociones.
El color nos afecta psicológicamente (hecho que
debe ser considerado cuando se decora).
  
Nuestra propia respuesta a
determinados colores puede ser una buena guía para decidir como dar
ambientación particular a nuestra casa.
Colores luminosos como el blanco y el amarillo
son expansivos y alegres. Debemos utilizarlos en zonas pequeñas y oscuras
si deseamos hacerlas que parezcan más anchas y claras.
Colores oscuros como el azul o el
marrón permiten crear una cómoda sensación en cuartos sobredimensionados.

Amarillos: simbolizan la luz del sol y transmiten alegría, dando una
sensación de optimismo, resplandor y jovialidad. Se utilizan para señalizar
ya que son fácilmente visibles.
Azules: Evocan sensibilidad y serenidad. Se pueden utilizar con
blancos para transmitir sensación de frescura.
Blanco: el blanco crea una sensación de amplitud y espaciosidad.
Es ideal para habitaciones pequeñas. Combina perfectamente con otros
colores, sean del tono que sean.
Blanco pastel: son colores en los que el blanco se ha matizado con un
ligero toque de color. Permiten crear ambientes diversos. Por ejemplo un
blanco matizado con un ligero toque de rosa permite conseguir un ambiente
romántico. Con un toque de crema nos dará un ambiente clásico. Con un toque
de gris, azul o marrón nos dará un ambiente “frío”. Los tonos
pastel tienen todas las ventajas del blanco, con ambientaciones distintas y con la ventaja de que se
ensucian menos.
Grises: los grises son colores neutros, y combinan bien con
determinados colores. Forman el fondo perfecto para los colores brillantes
y permiten unificar una decoración blanco-negro.
Lilas: estos delicados tonos transmiten una sensación de comprensión
y de sofisticación. Se suelen utilizar para enfatizar determinadas
situaciones. Es un color con connotaciones religiosas.
Melocotón: son tonos pálidos que combinan bien con colores
terracota. Crean ambientes cálidos y afectuosos.
Naranjas: simbolizan la amistad, el orgullo, la ambición, y la cordialidad. Estimulan
el apetito.
Rojos: se asocian a la
lucha, al temperamento, fuego, pasión, amor y excitación. Históricamente representa
la realeza, la majestuosidad y el triunfo.

Rosas: transmiten romanticismo y feminidad, combinan bien con
otros colores suaves como el lila, melocotón y otros rosas. Contrastan con
grises.
Terracota: en tonos marrones, combinan bien con los muebles. Se
combinan con tonos beige, y contrastan con azules y verdes.

Verdes:
recuerdan el frescor y tranquilidad de la naturaleza. Son
los más utilizados en dormitorios.
Armonizan con grises y contrastan con tonos melocotón, rosa o beige.
|